Nos dicen que tenemos que comer, la propina que deberíamos dejar, que no sabemos lo que ganamos… A los políticos no les basta con robarnos lo poco que nos podemos permitir ahorrar, ahora, nuestros ministros, nos dicen
que nos deberíamos comer un conejo en Nochebuena, que sale más barato que el cordero o la lubina, para que luego no nos quejemos de que no lleguemos a fin de mes. A otros, más prestigiosos, les da por decirnos que no dejemos tanta propina en el bar, que no sabemos lo que vale un euro, que no sabemos que un euro vale 160 pesetas (Aquí pasa algo, me faltan pesetas). Pero, ¿cómo vamos a saber lo que vale un euro, si ni siquiera el ministro de economía lo tiene claro? (Qué vergüenza!). No tengo ni idea de lo que vale un kilo de conejo, ni de cordero, ni de gambas en euros, pero me consuela que el propio ministro de economía, no sepa lo que vale en pesetas. Y no es de extrañar, ya lo dice PISA, el estudio, no sabemos leer, ni mucho menos comprender lo que leemos, ni contar, ni pensar. Así nos va. Pero claro, el que yo no sepa escribir (por ejemplo un blog, ups!), es culpa de mi padre, que no fue al colegio. Y yo que creía que el gobierno imponía un plan de estudios (a su imagen y semejanza). Yo en Nochebuena comeré cordero, como es tradición en mi familia, el conejo lo dejare para el presi zapa, y si no llego a fin de mes, es culpa mía, no del subidón de precios que nos acechan, no, será por que dejo un euro de propina cuando me hago un café en el bar, bueno dos, uno para mi, otro para el conejo.
viernes, 21 de diciembre de 2007
Un cafe para 2
jueves, 20 de diciembre de 2007
¡Se queda con nosotros!
Qué alegría, que alboroto, el canon, se queda con nosotros. Acaban de rechazar la petición de acabar con el canon en el congreso. Seguro que cobran comisión.
El puñetero canon de las narices, el impuesto que se beneficia únicamente la SGAE, se mantiene. No vamos a entrar en quien apoyaba la supresión, y en por quién no se ha suprimido, eso lo dejaremos para la jornada de reflexión. Y es que ya se anuncian subidas de precio en los mp3’s, cedés, dvd’s, etc. Incluso los folios ya tienen su canon. Si tenías pensado comprarte algo de esto, hazlo ahora, y no esperes a las rebajas, porque no las habrá, ni mucho
menos. Nos toman el pelo como quieren, nos dicen que los artistas son los más perjudicados por la piratería, cuando son ellos los que no recogen miga. Y el pobre a pagar, a bajarse los pantalones y pagar. Esto necesita una revolución, un chispa que haga levantarse a la gente, un grito que encienda la llama de la rabia, la furia. Basta ya reflexión, nos están haciendo tontos de tanto pensar y “preocuparse” por nosotros. ¡Vamos, di lo que piensas, demuestra que estas ahí!
jueves, 13 de diciembre de 2007
Por tonto y pocos estudios!
Bretaña, por obligar a sus alumnos (es profesor de autoescuela) a tocarle su zanahoria... No es que "polla" suene demasiado escatológico para mi blog, es que el subnormal, se metía una zanahoria en el pantalón. Les decía a sus alumnos, pobres aprendices, que lo habían hecho tan, tan bien, que le habían producido una erección, llevándoles la mano a su zanahoria. El pervertido ya debe estar haciendo cola en las duchas de prisión, donde darán buena cuanta de él. Y es qué, puestos a simular un pene, elige un pepino, un nabo, o gástate las perras con uno de gomaspuma con pilas, para las noches de soledad. El daño que le ha podido causar a los pobres aprendices de conductor y las indefensas zanahorias es incalculable, no le valió la escusa del arrepentimiento. Y lo de poco profesional y estúpido, no hacia falta que lo dijera él, además de ridículo.miércoles, 5 de diciembre de 2007
Abrimos Domingo
Doña Carmen tiene una tiendecita de barrio en mi pueblo, es amiga de mis abuelos y de mis padres. Lleva toda la vida vendiendo verduras, arroz y naranjas de su huerto. La tienda no supera los cien metros cuadrados. Doña Carmen no abre los domingos.
Durante este mes, todas las grandes superficies, supermercados y centros
comerciales abrirán los domingos. Doña Carmen no irá de compras a estos centros. Ella comprará los juguetes de sus nietos en otra tienda del barrio, de su amiga Marta. A sus hijos les regalara una cesta de Navidad que la obtendrá de la tienda de don Agustín. Quizá, este sea el último año que pueda hacerlo, las ventas bajan, las tiendas amenazan con echar el cerrojo, y los dueños, con jubilarse definitivamente. Pero no pasa nada, ya tienen ofertas de grandes multinacionales de comida rápida y ropa barata. A nosotros nos dará igual, podremos ir a comprar al supermercado a precios más competitivos, el domingo podremos ir a Carrefour con nuestros hijos, a ver juguetes, ropa y comida. Ya no nos lo venderá Doña Carmen, Marta ni Agustín, pero eso a nosotros nos dará igual.
Los domingos son para nosotros, para la familia. Nos quejamos de que no pasamos tiempo con la familia, se hacen estudios en los que nos tachan de pasar de nuestros hijos, no prestarles atención. No tenemos tiempo para ordenar “ese” armario. Y lo poco que tenemos se lo regalamos al Carrefour de turno, y yo el primero. Una pena.
