Tengo un reproductor mp3, en el llevo metida mi música favorita, para escuchar cuando me apetezca. La música me la descargo de Internet, vía mula, torrent o descarga directa. No pago un duro por ella, ¿y? No puedo permitirme comprar más de un par de cd’s al año, o quizá sí. Pero no estoy dispuesto a hacerlo, y en eso nadie se puede meter. Yo no fastidio a nadie cuando me descargo musiquilla para mi uso propio e individual. Bueno sí, a las discográficas, que les tienen comida la cabeza a los artistas. Sin ellos no serían nada, y no al revés. Pero ellas son expertas en manipular y así lo hacen, tienen poder y lo utilizan, distorsionan la realidad a su antojo, nos culpan a nosotros de todos sus males. Puede que si se preguntaran en que están fallando, que es lo que hacen mal… Pero es muy difícil, la vista no alcanza más allá de
su propio ombligo. Ego.
Llegan las fiestas, y en el programa un cartel de conciertos de mucho nivel. Me tengo que pensar a cuál de todos ir. Dependerá del precio de cada concierto y de la fecha. ¿Shakira, Bisbal o Serrat&Sabina? Todos me gustan. Al final iré a uno, al menos. Pagare la entrada y veré a uno de mis cantantes favoritos. Y de paso les daré de comer, que no se preocupen las discográficas, SGAE y demás… ya sé que de los conciertos no maman mucho, y que eso les jode un huevo, pero es que los artistas son carne de escenario y es donde vale la pena gastarse la pasta. Los que se lo curran son ellos, y ellos son los que deben llevarse la pasta que ellos generan. No soporto a los carroñeros. Y si luego sale el concierto en DVD, me gusta y me apetece tenerlo, pues lo mismo, me lo bajo y punto, que de ahí el artista no chupa nada, listillos.








